Procrastinación, el Arte de Perder el Tiempo

La persistencia de la memoriaVoy a hablarte sobre una conducta de evitación, un hábito, una actitud que de forma silenciosa se instaura en ti, toma el control de tu vida, y te hace fracasar en las metas que te propones, tanto en pequeñas metas como en las metas más importantes de tu vida, llegando a generar buenas dosis de estrés. Es como una epidemia, afecta a gran parte de la población, a jóvenes estudiantes que les lleva al fracaso escolar, y a adultos que terminan dándose por vencidos en la consecución de sus objetivos. A pesar de lo presente que está en nuestra sociedad, es probable que te esté afectando a ti de forma directa y no seas capaz de identificarla.

Procrastinación, el Arte de Perder el Tiempo. Pierdo mucho tiempo, ¡AYUDA!

Es seguro que lo conoces pero aún no le has puesto nombre. Es una conducta a la que no damos importancia pero que crea numerosos conflictos ya que se repite de forma continuada, genera ansiedad, estrés y autodesconfianza, y  básicamente la creencia que existe de fondo es “Tengo tiempo, dejaré esta tarea para más tarde”. De forma que se abandona una tarea relevante por otras irrelevantes o que nos resultan más placenteras. Estoy hablando sobre la PROCRASTINACIÓN.

Es un término que puede generar desconfianza debido a su desconocimiento, como sinónimo de procrastinar tenemos postergar y posponer, pero tal vez no tienen la misma connotación negativa. Y dicho esto, el primer paso es…

Reconocer al Enemigo

Es una conducta que forma parte del día a día, lo que le hace que sea prácticamente invisible, y lo logra enmascarándose bajo variados comportamientos y excusas. Por lo que el primer paso para combatir esta conducta ya adivinarás cuál es, desenmascararla, reconocerla.

Este comportamiento es uno de los grandes enemigos que nos impide centrarnos en los objetivos principales. ¿Te ocurre a menudo que dejas para el último momento tareas que podías haber realizado con mucho tiempo de antelación? ¿Sientes inseguridad o miedo en el momento de realizar determinadas tareas?¿Sientes ansiedad al recordar tareas pendientes? ¿Realizas actividades placenteras (navegar en internet, dormir, salir a tomar algo,…) en momentos que deberías estar trabajando o realizando otras actividades primordiales?

Un Ejemplo

Supongamos que debes de entregar un informe al jefe.

La noche anterior J. C. decide ver una buena película, para relajarse y por la mañana levantarse lleno de energía para trabajar en su informe.

8:27 h. J. C. decide quedarse cinco minutitos más durmiendo pues le sentarán genial.

9:10 h. Se despierta sobresaltado porque debería haberse levantado 40 minutos antes, y ahora llegará tarde al trabajo.

9:35 h. Llega a la oficina, inventa hábilmente una excusa, va a tomarse un café para arrancar con fuerza.

10:00h. Es importante mantenerse informado, lee por encima el periódico, siente curiosidad por la noticia de cómo un gato salva a una anciana en un incendio.

10:20 h. ¡HORA DE PONERSE A TRABAJAR DE VERDAD! Abre el correo, ve un mail IMPORTANTE que le recuerda que debe de entregar en informe cuanto antes. Tiene que ver otros divertidísimos correos de colegas que no se puede perder.

10:35 h. Va al baño. (Esta es de las cosas que se recomienda no procrastinar).

10:40 h. Ahora sí, de forma concienzuda prepara todo lo necesario para comenzar con el informe.

10:45 h. Justo cuando iba a comenzar a redactar el informe, piensa que sería más provechoso parar a tomarse un rápido café de media mañana antes de meterse de lleno en la tarea.

11:30 h. Sale a fumarse un cigarrito. Se acerca el gran momento.

11:40 h. Resulta que acaba de descubrir que es un maníaco del orden y que su mesa está hecha un desastre, por lo que se pone manos a la obra.

12:00 h. Ha quedado todo perfectamente ordenado, impoluto, así le dan ganas a cualquiera de ponerse a trabajar. Y tras esta ardua tarea, que menos que darse un pequeño descanso jugando al ANGRY BIRDS. Le están saliendo unas partidas increíbles, si lo viesen sus hijos o amigos no se lo creerían.

12:45 h. ¡Qué rápido pasa el tiempo! Ahora que me acuerdo, tenía que recoger a mi hijo y llevarlo al médico.

14:00 h. La familia es lo primero. Y ha cumplido bien. Es hora de comer.

15:30 h. Sentado frente al ordenador. Para lo que le queda de tarde prefiere solucionar tareas de menor calado y ya en casa tranquilamente podrá ponerse con el informe.

17:30 h. Han sido dos horas de arduo trabajo, el jefe parece más cabreado, y parece que no aprecia el trabajo realizado. Se siente presionado y bajo una estricta supervisión, por ese insoportable déspota que resulta ser su jefe.

18:00 h. Llega a casa. Se pone cómodo. Se sienta frente al ordenador. Curiosea un rato por las redes sociales, entra en youtube y aprende a hacer hasta 6 nudos de corbata diferentes. Mañana sorprenderá a sus colegas en la oficina con su nueva destreza adquirida. Aparte de los nudos de corbata, aprende como doblar camisetas en un segundo, unos divertidos insultos en alemán y ve unos vídeos de Discovery Channel, ahora ya sabe cómo se fabrica un lápiz. Finalmente se engancha a un capítulo de Cazadores de Caimanes, piensa que el trabajo de esos señores en comparación al suyo es mil veces más llevadero, lo cual le lleva a sentirse frustrado y estresado. Y para rematar le llega un nuevo mensaje de su jefe que no le deja respirar ni cuando está en casa.

21:00 h. Le llama un amigo para ir a ver el Partido de la Champion League. Perfecto para evadirse un rato. No se lo puede perder, se va al bar a verlo con sus amigos.

23:00 h. Ahora sí, se arrastra agonizando hasta su ordenador. Se enfada, porque tiene tanto trabajo que se lo tiene que llevar a casa, y ahora se perderá una estupenda película sobre hormigas asesinas.

23:40 h. Finaliza el informe. Y se pregunta por qué el déspota de su jefe se pone como un demonio por una tontería que en poco más de media hora se puede solucionar.

¿Por qué J. C. ha tardado tanto tiempo en lograr su objetivo?

J. C. se está dejando vencer por este gran enemigo que se le conoce como procrastinación. Y en este caso se trata de la realización de un informe, pero puede ser el posponer un trabajo para la universidad, estudiar en el último momento, abandonar el ejercicio físico … en definitiva es el que te impide lograr tus objetivos, metas y sueños, y lo logra sin que ni siquiera te des cuenta de su existencia.

Ya hemos visto como en ocasiones, J.C. pospone las tareas para encararlas en un momento posterior con más fuerza, sin embargo las abandona durante días. Y aunque en este caso finalmente la realiza, en muchas ocasiones de todo esto puede resultar un completo abandono de las tareas, y un fracaso total en el logro de nuestros objetivos.

¿Eres un Procrastinador?

Aunque el ejemplo que he puesto puede llegar a parecer exagerado, os aseguro que no lo es. La procrastinación es un grave problema, que afecta a muchísimas personas y que se está extendiendo como una epidemia que te impide sentirte bien contigo mismo y lograr las metas que te propones.

Te propongo un ejercicio muy sencillo, para saber si éste gran enemigo te acecha responde a las siguientes cuestiones.  ¿Dejas a menudo para momentos posteriores o para el día siguiente tareas que deberías realizar con tiempo? ¿A menudo te dejas influir por actividades secundarias o personas, que acaban obstaculizando o interrumpiendo tu camino hacia el logro de los objetivos que te habías marcado?

Identificarlo es un primer paso imprescindible para hacerlo frente, así que si eres capaz de reconocer en ti este mal hábito,  ya estás en el camino correcto para solucionarlo. En próximos artículos iremos aprendiendo más sobre la procrastinación, y sobre cómo vacunarnos contra esta epidemia que afecta a gente de todas las edades.

Acerca de

Psicólogo especializado en Salud Mental y Terapias Psicológicas. Psicólogo Online. Antonio Bravo

Publicado en Crecimiento Personal
2 Comentarios en “Procrastinación, el Arte de Perder el Tiempo
  1. pues interesante el tema, creo que casi la mayoría lo padece, mas aún aquí jejeje buen escrito 🙂

  2. Beatriz dice:

    Yo, confieso que sufro muchos periodos de este tipo. Lo malo es que das cuenta, pero te da igual, continúas ahí, hasta que llega el momento en el que dices “hasta aquí” y consigues cambiar el chip.
    Gracias por explicarlo tan claramente.

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